El Plan de No Vacunación

Lenín ha confesado que hasta hace apenas unos días no existía un plan nacional de vacunación, tratando de culpar a sus ex-ministros de salud para evadir su propia responsabilidad en este nuevo escándalo, en el cual las escasas vacunas disponibles terminan en las manos de los más privilegiados y no en las de los más necesitados. 

Desde que las vacunas han estado disponibles, ha habido 3 ministros: primero, Juan Carlos Zevallos, quien vacunó a su familia para luego largarse a Miami; segundo, Rodolfo Farfán, quien se negó a publicar la lista de los vacunados -a pesar de la necesidad de transparentar el proceso- para luego renunciar después de dos semanas; y, finalmente, Mauro Falconí, quien es el iluminado que ha creado el plan nacional de vacunación en un solo fin de semana. 

¿Qué hará Lenín todo el día todos los día para no haber exigido el respectivo plan en su momento? Posiblemente ser un incopetente e ineficaz sin la capacidad de asumir responsabilidad sobre sus acciones o falta de ellas. Y, cada vez es más bueno en evadir ya que se ha apartado del escándalo de las vacunas con más agilidad de lo que se separó del correísmo y de INA Investments.